Diminutivos

Diminutivos en nombres: ¿sí o no?

Nuestro nombre y las variaciones que hagamos y nos hagan de él forma tan parte de nuestra imagen personal como lo puede hacer la ropa, nuestra comunicación no verbal, actitud o el saber estar. Nos detenemos ahora a pensar sobre los diminutivos: algo que puede parecer banal, o incluso muy positivo, y que sin embargo requiere mucha precaución. 

• ¿Qué nos lleva a utilizar diminutivos con los nombres de las personas?

• ¿Le gusta a todo el mundo por igual?

• ¿Es una práctica aceptada y aceptable?

• ¿Por qué hay personas a las que todos llaman con diminutivos, y otras lo contrario?

• Y lo más importante… ¿qué implicaciones tiene usar diminutivos en los nombres propios?

Antes de dar claves, una pequeña aclaración quizá un poco pereza pero necesaria: una cosa son los diminutivos y otra los hipocorísticos (Charo, Pepe, Paco, Curro…) y los apodos (Fusi, Tote y cualquier otra forma de llamar a las personas creada al azar por algún rasgo físico, de personalidad, anécdota, etc.). Hoy hablamos solo de diminutivos: Blanquita, Manolillo, Ramoncín, etc. Los diminutivos se suman tanto a nombres como a hipocorísticos y apodos: Totito, Charito, Paquito…

AFECTO. El uso más frecuente sería el de mostrar afecto. Sobre todo se ve con los niños e hijos, pero también los usamos con nuestros amigos más íntimos o aquellas personas por las que sentimos aprecio a pesar de que no forman parte de nuestro círculo más cercano. Es una forma de expresar afecto verbalmente.

TAMAÑO. El tamaño reducido de algunas personas nos hace optar con frecuencia por el diminutivo. Es el caso de los niños y de las personas de corta estatura, hombres o mujeres. Su apariencia física nos inspira ternura y deseo de protección. Nos resultan mucho más cercanas. En adultos, mucha precaución: referirnos o llamar con diminutivo a una persona baja es algo que hacemos de forma inconsciente y sin embargo puede encasillarla en el grupo «personas que necesitan protección». No suele gustarles. Más de un cliente se ha quejado de esta práctica y hemos puesto en marcha formas de declinar los diminutivos o no inspirarlos

DESPRECIO. ¿Qué es el desprecio? Esa emoción que nos hace sentir que estamos por encima del otro en algún plano: moral, intelectual, social… En una situación en la que, por ejemplo, menospreciamos una opinión del otro, al usar el diminutivo damos a entender que la otra persona es más pequeña, está por debajo, no merece consideración. La hacemos menos: «Javierito, esto ya lo habíamos hablado». O un «¿Qué tal, Luisito?», aunque sea con una sonrisa, puede ser el saludo de alguien que se cree superior a ti. Lo bueno: suele ir acompañado de otras señales no verbales que si nos fijamos podemos reconocer como desprecio.

DIFERENCIACIÓN. Hay una cuarterilla canaria que dice «En la casa en que hay tres Juanes, ¿cómo se podrán llamar? Juanito, Juan y Juanillo; Juanillo, Juanito, Juan». En las familias en las que abuelo, padre e hijo (o abuela, madre e hija) se llaman igual, se desarrollan todo tipo de diminutivos. Pero cuidado, porque los diminutivos surgen del tamaño y del afecto, pero como hemos visto pueden encasillar. 

Consejos

1. siempre estar atentos a si a los demás les gusta que les llamemos con un diminutivo. En el fondo, se trata de su nombre, ¡qué más personal que eso! Posiblemente les gustará, pero no hay que darlo por sentado; 

2. en el despacho, en grupos de trabajo… evitar diminutivos ya que pueden tener consecuencias. Dejar el afecto para otras áreas de la vida;

3. que el afecto no nos lleve a errar: hay chicos y chicas que cumplen 16-18 años y ya no les hace ilusión que se les siga llamando por su diminutivo, por mucho cariño que les tengamos: ¡han crecido, han madurado! Y quieren que el nombre así lo refleje; 

4. que el tamaño tampoco nos lleve a errar: una persona bajita no necesita que la protejamos, que acortemos distancias, ni que contribuyamos a que los demás la vean como alguien que necesita protección;

5. sobre el desprecio, simplemente revisar nuestras propias emociones y ante la duda, frenar ese diminutivo que puede ser desafortunado en un momento puntual;

6. ojo al nombre que nos ponemos en la dirección de mail o en el usuario de whatsapp: como nos llamemos nos considerarán.

En resumen: precaución, no dar las cosas por inocuas y estar atentos a cómo reacciona cada uno con los diminutivos. Hay a quien le gustan y a quien no.

Personalmente, me encanta que mis amigos y familia me llamen Anita, Anuskis o Anette (como me llamaba una compañera en el colegio). Cuando alguien no muy cercano a mí me llama Anita también me hace ilusión y me sirve para reconocer afecto (siempre percibiendo otras claves del comportamiento no verbal, claro está). Y cuando mi marido me llama Ana, a secas, en vez de mis apodos habituales… es que algo no está yendo bien  😀

Y vosotros, ¿qué experiencias tenéis con los diminutivos de vuestro nombre? ¡Me encantará saberlas!

¡Un abrazo a todos!

Ana

 

 

 

 

 

 

 

 

Ana de Puig

Comentarios : ( 20 )

  1. A mi me tiene muy confundida…mis jefes, mis compañeros y los clientes de la empresa donde trabajo y q a veces es la primera vez q los atiendo…les digo mi nombre y ya cuando se despiden me dicen..gracias….tita

  2. También se usa el diminutivo en relaciones de poder para ganar espacio con personas de quienes buscamos aprobación o afecto. En
    algunos contextos los diminutivos hacen parte del lenguaje que usamos para evadir nuestra incapacidad de decir lo que pensamos, lo que nos disgusta y que valdría la pena atender

    • Hola Dora,
      Interesante apreciación, ¡gracias!

  3. A mi no me gusta para nada.

  4. Me siento confundida,soy una mujer casada,mido 1.80 soy vendedora y la mayoría me llama Olguita,olgilla ????????????????

  5. Hola, pues me he dado cuenta que la mayoría me llama “Andreita”, tenía la inquietud; soy más alta que el promedio en mi lugar de trabajo, sin embargo siempre he sido la de menor estatura, pero recientemente personas fuera de mi circulo laboral también lo hacen.

  6. Me gustaria saber el diminutivo de cordy a que nombre se refiere

  7. Yo siempre he pensado que las personas que te llaman con diminutivos son hipócritas o lambiscones (que al final son las misma cosa los dos) sobre todo las personas que ni te conocen realmente y quieren quedar bien contigo.

  8. Hola Maryssa,

    Gracias por tu comentario. Sí, a veces nos podemos encontrar con personas que enseguida quieren mostrar cercanía con nosotros y recurren al diminutivo de nuestro nombre para lograrlo, como muestra de afecto (que quizá aún no sientan). De todos modos, imagino que habrá ocasiones en las que alguien emplee un diminutivo contigo porque te aprecia, sin más, y se permite esa muestra de cercanía.

  9. Interesante el articulo.
    Hay un hombre que me habla por mi nombre cuando jamas hemos tenido confianza. Y eso no me gusta. Que hacer?
    No me molestaria si me gustara. Claro!!

    • Te habla por tu nombre o con un diminutivo?
      Es alguien a quien ves a menudo?

  10. Mi novio le dice a una empleada de su casa luisita se llama luisa y a mi no me gusta un carajo, esta bien que me de celos? O estoy mal yo…? Dice el que trabaja hacr años en su casa y no es señora mayor -.- osea si el Marido de esa Mujer se entera que a su Esposa el jefe le dice Luisita… seguro que no le gustaria… Verdad?

  11. Me llamo Carlos; soy el 4° de seis y en mi familia siempre me han llamado Carlos. Pues llevo una años que incluso teniendo un cargo de director, los compañeros-ras, incluso trabajadores con cargo inferiores, amablemente me llaman Carlitos…incluso gente que acabo de conocer; después de una conversación se despiden llamándome “carlitos”…me jode mogollón!!

  12. A quien me llama con el diminutivo ya queda fuera

  13. A mí no me gustan desde chica, siempre llevaba un tono desagradable “si, es re malcriada la magdita” 😡🤬🤬🤬🤬
    Y otros comentarios parecidos😢

  14. Me molesta mucho cuando habló con un amigo de siempre, y al referirse a mi marido, siempre es como “Luisito”, cuando nunca lo hactratafo personalmente. Yo misma me refiero a Luis Alfonso. Ya le he dicho y dice que es por cariño( ??) y a mi me suena a una clara intención fe disminuir su persona.

  15. La melodía más hermosa para el oído Es el nombre

  16. Pues yo creo que es que nos ven menos que ellos. Más deberes. A mí con mis 50 años me llaman Paulita, sobre todo en los distintos empleos que he tenido. Incluso los jefes. Creo que es un indicador de comoe ven. Por un lado me fastidia que me llamen así, pero por otro puedo reconocer quien me ve poca cosa.

  17. Mi marido llama a su ex mujer por su nombre diminutivo

    • Hola Andrea,
      ¿Le adjudicas a ese diminutivo algún significado en concreto? 🙂 Puede ser afecto o puede ser cierto desdén.

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