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¿Fue el puñetazo de Rajoy planeado por el propio PP? Análisis del comportamiento no verbal

¿Fue el puñetazo a Rajoy planeado por el propio PP? Con esta pregunta nos despedíamos en el artículo anterior. El análisis del comportamiento no verbal de los protagonistas del episodio en cuestión arroja luz para poder formarse una opinión.

Como comentaba la vez anterior, la baja calidad del vídeo hace que no podamos analizar la expresión facial, así como tampoco podemos analizar 1,5 segundos tras el puñetazo, pues la persona que estaba grabando mueve el teléfono y se desenfoca la imagen (presuponemos que lo aparta para seguir lo que sucede con sus propios ojos, y luego volver a grabar). Con este material analizable, confieso que hubo un momento en el que pensé “mejor escribo sobre otro tema”. Pero siempre hay algo que da pistas. Además, tirar la toalla no es mi estilo.

Cuando leí en los comentarios de diversos canales de Youtube que podría ser una agresión planificada en el propio PP, pensé que no era descabellado, pues ya se sabe que en política se usan estrategias de todo tipo para ganar o quitar votos. El planteamiento me pareció digno de ser analizado.

Sobre todo porque era llamativo el que el joven se hubiera acercado tanto a Rajoy y el hecho de que ninguno de los escoltas pareciera reparar suficiente en él a pesar de los elementos de su lenguaje no verbal que podrían haber bastado para estar atentos.

Al hacer el análisis, encontramos estos datos relevantes:

El agresor:

Esconde el móvil. El joven se acerca a Rajoy sujetando su teléfono en la mano. En un breve momento en el que Rajoy se agacha para saludar a un niño, el agresor, sin apartar la vista de Rajoy, baja la mano en la que lleva el teléfono hacia el lado opuesto donde está Rajoy. El joven esconde el teléfono de la mirada de Rajoy. Si se tratase de un ataque consentido no habría que esconder nada.

Antes de esconder el teléfono

Antes de esconder el teléfono

 

Aparta el teléfono de la posible mirada de Rajoy

Aparta el teléfono de la posible mirada de Rajoy

Tuvo miedo. Aunque la calidad como hemos dicho es mala, podemos apreciar una expresión facial de miedo a la vez que un paso hacia atrás; retroceder es algo típico en la emoción de miedo pues una de las respuestas biológicas al miedo es la huida. Algo ve el agresor que le hace temer (por su plan) y ver peligro.

Expresión facial de miedo y paso hacia atrás

Expresión facial de miedo y paso hacia atrás

Ira durante el golpe. Al golpear, aunque se vea mal, observamos una expresión facial de ira intensa, en coherencia con la fuerza del puñetazo. Esto nos permite inferir que la emoción vivida es ira auténtica, no fingida, y que tiene que ver con el propio joven y sus motivaciones personales.

♦ Ira después del golpe. Aunque el personal de seguridad ya está sujetando al agresor, el joven se vuelve a orientar hacia Rajoy y le mira. Como habíamos comentado en el artículo anterior, uno de los elementos no verbales que permiten distinguir la ira es dirigir la mirada hacia el elemento que despierta esa ira. Sin embargo, el hecho de que una vez dado el golpe vuelva a orientarse hacia la víctima y le mire, nos hace constatar que el joven siente una ira intensa real, difícil de fingir si se trata de una actuación.

ira-ataque

Ira tras el golpe

Personal de seguridad:

Reacción. Al oír los gritos de la gente y ver las últimas décimas de segundo de la agresión, los 3 guardaespaldas echan el cuerpo hacia atrás para coger impulso y salir corriendo: dos persiguen al agresor y uno se apresura a ponerse al lado de Rajoy y le rodea con el brazo la espalda, en un gesto protector. Si estuvieran al tanto del ataque, quizá no se inmutarían al oír los gritos pues estarían esperando ese momento y no se darían impulso para coger al agresor, que en una actuación preparada se dejaría coger.

Uno de los escoltas corre a rodear a Rajoy con su brazo en la espalda, señal de protección

Uno de los escoltas corre a rodear a Rajoy con su brazo en la espalda, señal de protección

Dato sospechoso. Hay una persona que no parece de seguridad pero sí de la organización, que sí tiene un comportamiento llamativo: al ver el ataque no parece inmutarse y después del golpe simplemente camina hacia Rajoy. Al estar de espaldas no podemos verle la cara y por lo tanto apreciar sus expresiones faciales, por lo que su análisis solo nos serviría para perfilar hipótesis.

Esta persona no parece inmutarse (pero nos faltan datos para analizarle pues está de espaldas)

Esta persona no parece inmutarse (pero nos faltan datos para analizarle pues está de espaldas)

Rajoy:

Postura. Lo primero que observamos es cómo Rajoy tras ser golpeado adopta durante unos segundos una postura contraída, encogida, típica de los momentos de vulnerabilidad. Después, intenta retomar la normalidad pero se observa una postura aún contraída en hombros y cabeza.

Una vez golpeado, se contrae su postura, una reacción natural para protegerse

Una vez golpeado, se contrae su postura, una reacción natural para protegerse

Se toca brevemente el lado de la cara golpeado dos veces, mira hacia donde estaba el agresor, quizá buscando respuestas. Busca las gafas, atiende a los que le hablan, intenta retomar la normalidad y sonreír, pero se le ve aturdido, desorientado (la hipermetropía le hace no ver bien de cerca sin las gafas) y con semblante serio. Podríamos decir por este comportamiento que no sabe qué ha pasado. Creo que de haber tenido él conocimiento de que una agresión se iba a producir, no se sentiría inseguro pues sabría cuál es el plan y que tras el puñetazo todo habría acabado.

Para concluir, podemos decir que estos datos revelan comportamientos no verbales espontáneos naturales en una agresión: el agresor, la víctima y las personas encargadas de velar por la seguridad. Seguramente el joven había planificado este ataque, pero podemos pensar a la luz del análisis no verbal que Rajoy no se lo esperaba.

Espero que haya sido de vuestro interés, y si tenéis cualquier duda o comentario, estaré encantada de que me lo hagáis llegar.

Un cordial saludo a todos,

Ana

 

 

Ana de Puig

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