punetazo-rajoy-pontevedra

Puñetazo a Rajoy. Claves del lenguaje no verbal del agresor

Sucedió hace tiempo pero nunca es tarde para analizar. Lo primero que pensé en su día al ver la noticia fue: «Salta a la vista. Los guardaespaldas no tienen nociones sobre comportamiento no verbal porque si no hubieran podido evitarlo» y apunté en mis notas «Analizar a fondo puñetazo Rajoy».

El primer chasco que me he llevado es ver que en Youtube el vídeo es poco nítido y que todos los vídeos disponibles de todos los canales de tv u otros medios son el mismo, misma fuente. El que sea borrosa la imagen hace que algunos detalles no se puedan analizar bien, en concreto, la expresión facial, que suele aportar mucha información.

Pero leyendo los comentarios de la gente en los diversos vídeos, algunos planteaban que la agresión había sido planificada por el PP, cosa que me pareció muy interesante de analizar también desde el punto de vista del comportamiento no verbal.

Así que se plantean 2 cuestiones:

  1. ¿en qué detalles podían haberse fijado los guardaespaldas para evitar el puñetazo a Rajoy?
  1. ¿era un ataque premeditado por el propio PP?

En el artículo de hoy ahondamos en la primera y el próximo día lo haremos en la segunda.

Pongámonos en contexto: era diciembre de 2015 y Rajoy se encontraba dando un paseo electoral por una calle peatonal de Pontevedra, que es la ciudad donde ha pasado gran parte de su vida. Estaba rodeado de simpatizantes que se acercaban para saludarle o hacerse fotos ellos o con sus hijos. En la comitiva del paseo iban también Alberto Núñez Feijóo y Ana Pastor. Que se vean en el vídeo, la comitiva iba escoltada por 4 guardaespaldas.

De haber sido yo uno de los escoltas, al acercarse el agresor me hubiera fijado en estos 4 aspectos de su lenguaje no verbal: su proxemia (distancias), su apariencia o imagen personal, su postura y su oculésica (mirada).

PROXEMIA. En este ámbito de paseo electoral, las distancias entre personas desconocidas se acortan enormemente y pasan a ser distancias mínimas en las que hay 20-30 cm entre personas; o incluso, cuando se hacen fotos, hay abrazos y distancias que corresponden a un entorno familiar y de intimidad total. Son distancias permitidas pero que entrañan un riesgo porque cuando alguien agrede, también hace este uso de las distancias: se va acercando hasta que puede tener contacto con la víctima. Por eso, como en este contexto de paseo electoral no se puede evitar que la gente se acerque tanto, hay que estar atento a otras claves no verbales.

APARIENCIA. ¿Qué indumentaria y estilo caracterizan a la mayoría de los que están rodeando a Rajoy? (sin contar los guardaespaldas, que visten casi igual con americana oscura y camisa clara). Lo primero, son en su mayoría gente adulta y familias con niños. Llevan peinados clásicos o por lo menos, no modernos ni transgresores. Hace fresco y llevan casi todos una chaqueta de corte tradicional. Se ve alguna corbata y alguna camisa.

El agresor: chico joven (ni adulto ni niño). Cabeza rapada a ambos lados de la cabeza y pelo más largo en la parte de arriba. Indumentaria: sudadera con capucha color verde oscuro. Su imagen personal difiere del resto de personas, y casa más con otras ideologías radicales, como los de las imágenes segunda y tercera de abajo. La capucha es una prenda útil para taparse la cabeza en caso de no querer ser reconocido.

punetazo-rajoyrodea-el-congreso-2012

jovenes-radicales-apariencia

 

¿Hay que descartar o invalidar a alguien por su aspecto? No. La imagen personal del chico por sí sola no sirve para apartarlo de Rajoy pero en este contexto sí sirve como indicador para fijarse más en él, puesto que se ha acercado y situado al lado de Rajoy.

POSTURA. El joven mantiene una postura expansiva, transmite seguridad. Hasta ahí bien. Pero en los instantes previos al golpe, se observa fácilmente cómo mueve su cuerpo como en un balanceo, algo típico de estar preparándose para el ataque.

OCULÉSICA. Y lo que me llamó más la atención en su día: la mirada. Del minuto que está al lado de Rajoy, en 3 ocasiones lo mira fijamente.

agresor-rajoy-mirada

Fijaos en otros simpatizantes. No tienen los ojos clavados en un punto fijo sino que van posando los ojos en diferentes puntos: miran a uno, a otro, al teléfono. ¿Qué puede significar una mirada tan intensa? Dirigir la mirada fijamente hacia el elemento que nos irrita es un indicador no verbal característico de la emoción de ira. Y cuando alguien siente ira, el caudal sanguíneo le circula a mayor velocidad hacia manos y pies para un ataque.

Así pues, en mi opinión, estas 4 claves del lenguaje no verbal del agresor de Rajoy eran suficientemente perceptibles. El chico actuó en 1 minuto, pero creo que si se hubiesen atendido a estos detalles de su comunicación no verbal el puñetazo posiblemente se podría haber evitado. La otra pregunta es, como hemos dicho: ¿fue una agresión planificada por el PP?

¿Qué opináis? Lo analizaremos en detalle el próximo día, y si tenéis una opinión al respecto, me encantará saberla.

Un cordial saludo a todos,

Ana

Aquí os dejo el vídeo por si queréis comprobarlo vosotros mismos.

 

 

 

 

 

 

 

Ana de Puig

Deja un comentario :