¿Delegas tu capacidad de pensar?

Delegar es una gran habilidad, pero hay cosas que es mejor hacer por uno mismo. Una de las más importantes: nuestra capacidad de pensar de forma independiente.

Hace 5 años del inicio del 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 por el covid en España y las medidas que se fueron implantando para lidiar con la pandemia.

5 años después, un informe EE.UU. pedido tanto por demócratas como por republicanos para que se llegase hasta el tuétano de todo lo que se había hecho durante la pandemia y post pandemia, recoge en 580 páginas que:

Todas 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗱𝗮𝘀 que se impusieron fueron 𝗮𝗿𝗯𝗶𝘁𝗿𝗮𝗿𝗶𝗮𝘀, a sabiendas de que no tenían ninguna base científica. Nada. Cero. Confinamientos, mascarillas, distancias mínimas, protocolos hospitalarios, vacunas arnm, pcr, pasaporte covid y mucho más…

Algunos ya fuimos sospechando desde el principio que poco tenía sentido y, a pesar de cumplir con todas las medidas, 𝗻𝗼 𝗻𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 con “se hace lo mejor que se puede”. Al revés, intentamos prevenir a nuestro alrededor.

Curiosamente, fuimos observando cómo de golpe y porrazo el sentido común de la inmensa mayoría desapareció y, durante los meses y años que siguieron, se sustituyó la capacidad de pensar de forma autónoma por una ciega sumisión y obediencia.

La carrera, másteres y un cargo decente en una empresa, o haber creado la tuya propia, no fueron ningún escudo ante lo que vivimos. Al contrario.

Que aceptáramos un confinamiento, traumático para muchos y con consecuencias en la salud mental irrecuperables y del que se ha dicho por activa y por pasiva que no sirvió para nada, no es lo más preocupante.

Sin entrar a evaluar los rígidos protocolos hospitalarios (cuestionados por algunos médicos, acallados), lo cierto es que en esa primera ola hubo tal cantidad de muertes que toda la población accedimos en una muestra de prudencia civilizada y empatía hacia los vulnerables.

Lo inquietante y preocupante en el plano de pensamiento es especialmente lo que vino después.

Ese civismo fue en realidad el mejor cheque en blanco para los que sabían que gran parte de la ciudadanía ya había delegado sine die la capacidad de pensar más allá. Delegada en cualquier autoridad autoproclamada: la OMS, mandatarios, televisión, prensa, médicos, algunos con ganas de protagonismo, cualquier estudio hecho con prisas y citado en titulares según conveniencia.

¿Cómo es posible que esto sucediera? ¿Cómo es posible que tantas personas que son capaces de llevar una empresa o un área de 100 o 1.000 personas, obedecieran ciegamente mandatos y recomendaciones que eran un despropósito para la lógica y sentido común?

Algunos ejemplos de lo que vivimos. La lista es muy larga y seguro que recordarás situaciones surrealistas tú también:

• Limpiar los envases o echar la ropa a lavar nada más volver a casa era haber olvidado de cualquier clase de biología que este tipo de virus dura pocos segundos en el ambiente.

• Llevar mascarilla andando solos por la calle, o en el coche con varios miembros de la familia, llevar mascarilla los niños en el colegio siendo que comían todos juntos…

• La gripe, causante de cientos de miles de contagios y millares de muertes cada año y que nadie temía, había desaparecido de golpe sin que se le diera el Nobel a nadie por ello.

• Cuantos más PCR nos hacíamos, más subían las estadísticas de contagios, manteniendo la alerta general, a pesar de que bajaban las estadísticas de hospitalizaciones y muertes drásticamente. Ahí pudimos inferir que los PCR no distinguían entre covid, gripe o cualquier otro causante de resfriado, como se constató después.

• Reuniones/eventos de un máximo de 6 personas. Y vecinos denunciando a los que no cumplían. ¿En qué nos habíamos convertido?

• Sale una vacuna con tecnología genética, pero aún no probada, y con ella se inicia toda una campaña en la que los presidentes de naciones son embajadores del sector farmacéutico y se dan diplomas a los niños por ponérsela. Nuestros hijos llevan por lo menos 20 vacunas, y nadie antes les había dado ningún premio. ¿A qué se debe tanto interés? ¿A salvar vidas?

• Se impone un pasaporte de vacunación, sin el que no accedes a ciertos trabajos. Ni al colegio, la universidad, viajes de trabajo o para ver a la familia y la vida que antes vivías. Si la vacuna es tan efectiva, ¿por qué coaccionar para vacunarse? ¿Y por qué es necesario ponerse varias dosis en tan poco tiempo? ¿Por qué lo dimos por bueno?

• A los que cuestionaban algún aspecto de lo establecido, ya fuesen médicos, virólogos, inmunólogos… se les censuraba. Se les etiquetaba como… negacionista. Y así se eludía cualquier debate, tan necesario. Eso es una señal de alarma como la copa de un pino. Y ¿no vimos en Twitter o Instagram unos sospechosos pies de foto en letras rojas que decían «si quieres información fiable del covid pincha aquí?». Elefantes en la habitación. Más tarde se confirmó que sí, de que el gobierno de EE.UU. había presionado a los dueños de estas redes sociales y otras plataformas a estar intervenidas por el FBI. Y nosotros que pensábamos que el FBI perseguía a los malos. Y a saber qué otros organismos más intervinieron, porque pocos países han hecho investigación. Pero pocos lo saben. ¿Por qué?

• Los países europeos reaccionaron igual. Con las mismas frases y eslóganes en las mismas fechas. ¿Coordinación perfecta? Claro que sí. ¿Podría haber por encima de nuestros mandatarios, otros mandatarios, y a su vez, otros mandatarios? Es solo una pregunta. Y los que están en esas instituciones: ¿representan el mejor talento y por eso debemos ponernos en sus? Es otra pregunta.

Cada una de estas cuestiones es suficiente para al menos levantar una ceja y poner la maquinaria de pensar a plantearse cosas. Pero no fue así. Fuimos acatando. Ranas hervidas.

¿De qué nos ha servido ir al colegio, a la universidad, sacarnos varios posgrados, tener un estatus alto en nuestro campo profesional? ¿Solo para pagar facturas, más altas o menos según el estilo de vida que deseamos? Eso no nos va a hacer llegar lejos. Ni a nosotros ni a nuestros hijos.

No nos sirvió para reconocer que los mecanismos que hicieron posible todo lo que se vivió se parecen a tantos otros vividos anteriormente.

En este caso concreto de la pandemia, estos son algunos de los mecanismos que se pusieron en marcha, y que están a día de hoy también puestos en marcha en otros temas, que te invito a identificar:

GENERAR MIEDO

El miedo fue el hilo conductor desde el inicio. Nos metieron el miedo por todas partes y bajo el miedo somos muy manipulables. Y hay más personas más propensas al miedo.

Miedo, promesa de seguridad, cesión por nuestra parte. Miedo, promesa de seguridad, cesión por nuestra parte.

AMPLIFICAR MIEDO

Los medios de comunicación son el gran altavoz que hace posible que acabemos impidiendo nuestras sinapsis. Entre 10 y 15 titulares sobre el covid había en primera plana durante toda la pandemia, en cualquier periódico, a diario. Y recordad el papel de los canales de televisión, día y noche dando la matraca con este monotema.

EMERGEN FIGURAS DE REFERENCIA

Y ante ese miedo emergen figuras de autoridad a las que entregamos todo nuestro pensamiento. A esas entidades y personas les cedemos el uso de nuestro cerebro, y la voluntad.

SEÑALAR AL QUE CUESTIONA LA CORRIENTE OFICIAL

A aquellos que cuestionan las medidas planteadas, muchos de ellos profesionales tan válidos como los que defienden la causa, se le etiqueta de negacionista o antisistema o algó-fobo, y queda rápidamente caricaturizado.

EVITAR EL DEBATE E INTERCAMBIO

Si etiquetas e invalidas al experto que piensa diferente y sobre todo evitas el debate, el ciudadano de a pie (nosotros) no puede acceder a ese sano intercambio de visiones. Le expones solo a una cara de la verdad.

ENFRENTAR A LA POBLACIÓN

Premiar al que sigue la versión oficial. Coaccionar al disidente. Validar el debate contra estos últimos en la televisión y redes. Por ejemplo: «¿Debemos invitarlos en Navidad»? Escarmiento contra los disidentes. Ejemplo: lluvia de noticias de muertes de no vacunados (aunque fuesen falsas…). También desde las autoridades, como cuando Macron dijo «hay que joderles la vida [a los no vacunados]».

POR QUÉ NECESITAS URGENTEMENTE DESARROLLAR EL PENSAMIENTO INDEPENDIENTE

Desde ese marzo de 2020, he aprendido a reconocer en otras situaciones actuales patrones parecidos que se aplicaron entonces, y otros muchos más que se aplican en otras. Lo que yo llamo denominadores comunes. En algunos me sorprende no haberme fijado antes, la verdad. Pero esto me ha ayudado a pensar más allá y, lo importante y la razón de compartir esto contigo: 𝗮 𝘁𝗼𝗺𝗮𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗰𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀.

Eso sí, exige dedicar cierto tiempo. A veces, te puede angustiar. Pero la mayoría de veces, elijo entender y así anticiparme en lo que pueda. Compensa con creces. ¿Sabrías analizar en qué otras situaciones esto mismo se está dando o se va a dar?

Por eso os animo (y todo el que esté en mi entorno cercano sabe que insisto mucho) a que afinemos el pensamiento. Que sepamos analizar más allá de lo que se nos da masticado. Atrás queda lo que hace 5 años hiciéramos. Lo importante es el momento actual y: ¿quieres seguir haciendo lo que se te dice y confiando en que eso es siempre lo bueno y necesario para la sociedad y los tuyos?

Que no tengamos miedo a poner en duda lo que nos rodea. Buscar otras voces de autoridad, probablemente más sabias, valientes y de mente curiosa. Que sepamos leer entre líneas, predecir acciones futuras porque en realidad hemos sabido atar cabos, unir un evento aparentemente inocuo con otro.

Dicen que el pensamiento crítico será una habilidad muy demandada en el plano laboral. No me extraña. Porque en general estamos todos anestesiados con la rutina diaria, por mucho que la hayamos diseñado a nuestro gusto: un buen trabajo, deporte, un buen grupo social. Anestesiados especialmente en las ciudades.

Pensar para entender mejor. Pensar para descartar lo que no. Pensar para dar validez a lo que sí, y sobre todo a tu propio pensamiento. Pensar para ser más libre.

Para decidir con más libertad sobre tu salud. Sobre dónde invertir. Sobre cómo educarte y educar. Sobre dónde acaban nuestros impuestos y si podemos hacer algo.

Ojo, porque esto no es plato de buen gusto para todos. Como dijo Salustio: «poca gente desea la libertad; la mayoría desea solo un amo justo.»

Y para el que quiera y no sepa por dónde empezar: he creado el servicio PENSAMIENTO INDEPENDIENTE, donde te ayudo a poner a punto tus mecanismos para interpretar mejor el entorno y tomar mejores decisiones: económicas, de salud y mucho más (os lo dejo abajo).

Un adelanto, para el que quiera ir empezando:

• rodéate de personas tan o más inteligentes que tú (pero no menos, porque solo con la bondad no se llega lejos)

• prescinde de cualquier programa de televisión, sobre todo las noticias

• lee prensa de sesgo diferente (no es para informarte; el para qué puedes ir adivinándolo tú según empieces a leer prensa variada)

• atrévete a cuestionar lo que siempre has creído, aunque sea para en parte volver a pensar lo mismo

• buscar referentes que sí dedican tiempo a leer, pensar y cultivar la curiosidad

Pronto más. Si tienes cualquier comentario, me encantará leerte y, si no estamos de acuerdo, intercambiar visiones civilizadamente.

Abrazos,

Ana

Las distancias constatan tanto

Uno de los elementos más esclarecedores y menos lucidos de comunicación no verbal es la distancia, o en su terminología ad hoc, la proxémica. La inmensa mayoría de nosotros nos movemos con soltura por el mundo guardando una distancia u otra con los demás según el contexto. Y a su vez, si observamos, podemos sacar interesantes conclusiones solo poniendo atención a este canal no verbal.

Nos acercamos a lo que nos interesa, gusta o atrae, y nos alejamos de lo que nos aburre, cae mal o disgusta.

QUÉ SIGNIFICAN LAS DISTANCIAS ENTRE PERSONAS

  • Generalizando, nos acercamos a lo que nos interesa, gusta o atrae, y nos alejamos de lo que nos aburre, cae mal o disgusta.
  • Además, mantenemos distancias más o menos amplias según el grado de formalidad. A mayor grado de formalidad, mayor distancia.
  • Una distancia muy cercana (estando o entrando a partir de 25 cm aproximadamente en España) nos indicaría un grado de intimidad muy alto, ya que es un espacio reservado para el afecto.
  • Una distancia muy corta entre 2 personas también se da en el contexto de ataque o agresión.

Y además de estas generalidades, las distancias, al igual que tantos otros elementos de la comunicación no verbal, nos ayudan a ir más allá si nos habituamos a irlas observando con asiduidad.

PUESTOS DE HONOR EN LA SESIÓN INAUGURAL DE TRUMP

Hoy nos vamos a centrar en la sesión inaugural de Donald Trump este 20 de enero de 2025. Lo más comentado fue el saludo extraño de Elon Musk y el sombrero de Melania, con hipótesis poco probables. A veces, los detalles más vistosos pueden ser jugosos pero de menor calado. Por lo que prescindimos de analizar a los nuevos villanos como Musk o Melania, y nos centraremos en algo que creo que vale la pena observar: quién estaba situado cerca de Trump y de su familia.

Incluso una fila por delante de miembros destacados del gobierno Trump, como Robert Kennedy jr.

A la mayoría nos impactó ver a tantos millonarios y ejecutivos big tech (muchos demócratas confesos) en la sesión inaugural, tan cerca de Trump y familia, por delante de personalidades destacadas como Robert Kennedy jr. (detrás de Mark Zuckerberg y Lauren Sánchez).

SITUARSE Y QUE TE SITÚEN CERCA CUENTA MUCHO

Nos encontramos a nada menos que a los propietarios y CEOs de algunas de las compañías tecnológicas más importantes del globo: Elon Musk de Tesla y Space X; Jeff Bezos, de Amazon; Marc Benioff, dueño de Salesforce; Sundar Pichai, CEO de Google; Sergey Brin, fundador de Google; Tim Cook, CEO de Apple… Hombres con un estatus y un poder altísimo.

Esto ha alarmado a muchos contrarios al actual presidente, dejando entender que se trata de un gobierno afín a las oligarquías. Está claro que una cosa es estar incluido en la sesión inaugural, y otra es tener unos sitios muy destacados, muy cerca de tu familia. Ya hemos dicho que las distancias cortas hablan de una cosa: afinidad, interés. Pero no hay que olvidar que esos mismos millonarios estaban hace bien poco del lado demócrata y eran críticos con Trump, sin que eso levantara ninguna alarma, por cierto.

Pero el verlos todos juntos, tan cerca… sin duda ha llamado la atención de afines y contrarios. Porque no solo están cerca de la familia Trump en la inauguración, sino que están todos sentados juntos y eso también impacta. Porque sabemos reconocer la concentración de poder que supone. Es normal agrupar a las personas según su trabajo, estatus, procedencia (pensemos en las bodas).

LO INTERESANTE ES QUIÉN SE ACERCA A QUIÉN

Lo interesante para mí de estas distancias cortas que vimos en la investidura es que el acercamiento es mutuo. No es solo que Trump quiera tener cerca a los empresarios tecnológicos de empresas americanas. Sino que estas distancias tan cercanas vienen a constatar la otra parte: los movimientos de aproximación que hemos ido viendo por parte de algunos millonarios big tech desde que las encuestas electorales daban por ganador a Trump.

MARK ZUCKERBERG: PRIMERO DISTANCIAS CORTAS CON BIDEN…

Voy a poner solo el ejemplo de Mark Zuckerberg: en las anteriores elecciones que ganó Biden, había donado una millonada para la campaña de Biden. También, permitió que desde el gobierno Biden manipularan la censura durante la campaña de vacunación covid. Ha permitido años de censura en temas de la administración Biden alineados con la retórica de otros organismos internacionales (cambio climático causado por el hombre, diversidad e igualitarismo de género, etc.).

Cualquier usuario de Instagram o Facebook hemos visto cómo aparecía un pie de foto con texto rojo y una señal de peligro cuando alguien cuestionaba algunos de estos temas, fuesen ciudadanos de a pie o científicos o pensadores renombrados. Es decir, cayó de pleno a las órdenes del gobierno Biden.

ACERCAMIENTO DE ZUCKERBERG HACIA LAS IDEAS DE TRUMP

Pero si bien Zuckerberg ha sido durante tiempo un declarado afín a los demócratas, con las ayudas arriba mencionadas, hace pocos meses cuando las encuestas daban por hanador a Trump, dio un giro de volante y emprendió su acercamiento a marchas forzadas hacia el ideario trumpiano. Y este acercamiento en el plano ideas es el siguiente:

  • antes de las elecciones, el dueño de Meta anuncia con una carta pública que no va a financiar a ningún partido en sus campañas electorales. Que su experiencia anterior no fue positiva pues el gobierno Biden se inmiscuyó en sus empresas con peticiones con las que no estaba a gusto.
  • Una vez ya electo Trump, y viendo el acercamiento de Musk a este, anuncia que elimina los verificadores en Instagram y Facebook.
  • Acude al programa de Joe Rogan (un podcast con invitados de todas las posturas, y con visualizaciones masivas) a explicar que fue presionado por el gobierno Biden para censurar en sus empresas.
  • Aparece sentado junto a otros propietarios big tech en la investidura de Trump.

Al igual que Zuckerberg, los otros millonarios big tech hicieron movimientos rápidos, quizá demasiado rápidos, para acercarse al nuevo presidente y gobierno. Por ejemplo, la revista Time, cuyo dueño es Marc Benioff, declaró a Trump hombre del año y Benioff enseguida felicitó a Trump en redes sociales… Impensable antes de haber sido elegido.

Y todos los de la foto habían donado a título personal o desde las empresas que dirigen, 1 millón de dólares para la sesión inaugural.

CONCLUSIÓN: EL DINERO NO TIENE COLOR, SINO QUE ES EL COLOR

Viendo estas distancias tan cortas entre los big tech y el gobierno Trump, nos queda claro que hay afinidad entre ambos grupos. Pero no podemos quedarnos solo en que es el gobierno de turno el interesado principal, sino que estas distancias nos dan a entender que el acercamiento es mutuo y, que algunos casos como el de Zuckerberg, es realmente llamativo pues esos sitios de honor escenifican la culminación de una serie de movimientos exprés de aproximación.

UN PASO MÁS ALLÁ DE ENTENDER LAS DISTANCIAS

Pero además, esta cercanía de los millonarios del big tech, antes pro Biden y ahora sentados en los sitios de honor en la investidura de Trump, nos apunta no solo lo que ya sabíamos, que el dinero no tiene ideología (lo que antes llamaríamos ser chaqueteros, me cambio de chaqueta según convenga), sino que el dinero y el poder es muchas veces la ideología.

Que nos sirva para otras ocasiones. Las distancias, como elemento de comunicación no verbal, nos dan información sobre afinidades, grados de familiaridad, interés, enfados, poco o mucho entendimiento… Es interesante tener esta información pero os recomiendo que no solo nos quedemos en eso, sino que nos valgamos de los elementos no verbales para hilar fino e ir un poco más allá.

Cambios de armario en 5 consejos prácticos

En los países que tienen estaciones, hay 2 momentos al año en los que por las calles pueden coexistir personas en con abrigo de lana junto a quien va en tirantes y sandalias, y pueden no ir acertados ni unos ni otros. Cuando llega la primavera y el otoño, aunque aún no haga calor o frío del todo, toca hacer lo que llamamos cambio de armario.

Aunque parezca evidente, es muy frecuente que durante esos momentos de cambio de temperaturas nos parezca difícil saber qué vestir, llegando no solo a pasar calor o frío, sino a vernos fuera de lugar con las prendas que hemos elegido.

Vernos bien es algo deseable ya que, aunque parece frívolo, nos afecta en positivo tanto en el rendimiento como en la seguridad en nosotros mismos. Y además, una apariencia bien trabajada comunica rápidamente que nos importamos, que sabemos cuidar de nosotros mismos.

Por eso os dejo 5 consejos prácticos sobre cómo hacer el cambio de armario, para que podamos igualmente elegir con acierto lo que vistamos cada día.

1. EL CAMBIO DE ARMARIO ES ESCALONADO

Una buena imagen no es algo aleatorio, algo con lo que se nazca o de lo que se carezca por el resto de tu vida. Aquellas personas de las que apreciamos su buen vestir, que son estilosas y elegantes, dedican tiempo y recursos a su aspecto. Puede que disfruten más que otras analizando su aspecto o mejorándolo, pero al final, no es solo buen gusto sino que también dedican tiempo.

En una buena imagen intervienen varios factores: llevar la ropa de la talla correcta, patronaje que equilibre tus proporciones y más. Y uno de esos factores es también la adecuación; no solo a qué llevar en cada ocasión (una cena de trabajo, un evento de día, una conferencia…), sino también la adecuación a las estaciones en cuanto a colorido y materiales.

Por eso, hay que mentalizarse de que tener un armario en el que siempre hay cosas adecuadas a mano no se consigue rápido. Va bien ir haciéndolo por pasos, en vez de cambiar la ropa de golpe. Esto va a llevar algo más de tiempo, pero para tener una mejor imagen siempre hay que estar dispuesto a dedicar más tiempo.

EL ENTRETIEMPO, CONCEPTO CLAVE

Las temperaturas no suben o bajan de golpe y con una fecha señalada, sino que lo hacen de forma gradual. Tenemos unos periodos bastante largos de transición, que son en realidad la primavera y el otoño. En primavera sigue haciendo cierto frío pero la luz del sol ya es diferente y ha cambiado la hora. En conjunto: la ropa de invierno no apetece, queremos dejar atrás el frío y sus prendas. Y en otoño aún hace calorcito en las horas centrales del día pero lo mismo la luz es distinta, el día más corto, refresca de noche… y las prendas vivas y ligeras del verano no parecen cuadrar bien. De ahí que el concepto «entretiempo» tenga sentido.

2. TEN PREPARADA UNA CAJA DE ENTRETIEMPO (O DOS)

A lo largo de los años he comprobado que lo que mejor funciona es tener una caja aparte con prendas de entretiempo, válida para primavera y otoño:

  • jerséys finos de lana merino
  • camisas de manga larga
  • camisetas básicas
  • calzado cerrado que quede bien con o sin calcetines/medias
  • alguna gabardina o plumón fino de colores que pasan bien para primavera y otoño como verde militar
  • chalecos
  • sudaderas
  • jeans
  • pantalones de colores como negro, mostaza, beige, blanco… que funcionan en ambos periodos

Todas esas prendas sirven para los inicios de primavera y otoño, y puedes cambiar los complementos: de colores más alegres en primavera, y oscuros y de tejidos ricos en otoño.

La ropa de entretiempo existe, en las tiendas hay opciones inteligentes y te resolverá el «qué me pongo» durante las 8-10 semanas de entretiempo que hay sumando el inicio de primavera y el del otoño, que no es poco.

3. GUARDA ENSEGUIDA PRENDAS ULTRA INVERNALES O MUY DE VERANO

En los periodos de transición, como en inicio de la primavera y el otoño, queda fuera de lugar seguir llevando prendas típicas de la estación que se acaba de terminar. Por ejemplo, un jersey grueso de lana en un día de calor de abril, se va a ver desubicado. Lo mismo, las sandalias en noviembre. O colores oscuros cuando el sol de primavera empieza a apretar.

Por eso, nada más llegar el cambio de tiempo, te irá bien guardar o apartar las prendas más típicas invernales o veraniegas. Pongo fechas aproximadas para tener una referencia (estaciones en España).

El 1 de abril ya no lleves:

  • grandes plumones
  • jerseys de cuello vuelto
  • abrigos de pelo animal (real o falso)
  • jerseys gruesos de lana (deja los finos de lana merino o cachemere, que abrigan igual pero tienen un aspecto muy ligero)
  • bufandas invernales
  • tejidos como terciopelo, pana, lana gruesa

El 1 de junio ya no lleves:

  • nada de color negro durante el día
  • medias o calcetines
  • nada de la temporada otoño invierno (ya puedes sacar el 100% de tus prendas de verano)
  • bolsos muy oscuros
  • sudaderas con capucha (hoodies)
  • hombres: no llevéis traje o americana con mocasines de suela de goma sin calcetines, ¡sobre todo si lleváis corbata! Con calzado «recio o serio», se llevan calcetines (tip de sofisticación, confiad en mí)

El 1 de octubre ya no lleves:

  • sandalias o zapatos de verano
  • vestidos de verano las mujeres, camisas de manga corta o con estampado veraniego los hombres
  • prendas de lino, como americanas
  • trajes de chaqueta con tejidos finos o colores de verano
  • complemento o ropa de colores vivos de verano (turquesas, rojos, amarillos…)
  • bermudas

4. COMPRA CON CALMA Y CRITERIO

En la tendencia a la inmediatez que se va imponiendo, y si el bolsillo acompaña, es tentador salir a comprar unas cuantas prendas para pasar la primavera y el otoño en cuanto cambia la luz del día y las temperaturas. Pero eso hará que probablemente se te acumule más ropa en el armario y te dificulte la tarea de elegir.

Sugiero que antes de salir a comprar revises las cajas de ropa que tengas, ya que a veces ni nos acordamos de lo que tenemos guardado. Cuando vamos comprando perdemos poder adquisitivo que podríamos destinar a buenas prendas que mejorarán de verdad el armario, durante años. Por eso, revisar lo que ya se tiene y hacer un listado de lo que falta, nos hace ser más eficientes.

Recuerda: se hace todo escalonado, en orden y venciendo la pereza. Ese amigo o colega al que admiras por su armario, probablemente dedique tiempo a pensar e invertir en las prendas adecuadas.

5. SÉ PREVISOR Y NO ESPERES A QUE LLEGUE EL CALOR O FRÍO DEFINITIVOS

Aunque las suaves y agradables temperaturas de primavera y otoño se instalan durante unas cuantas semanas y con la ropa de entretiempo vamos bien, tengo comprobado el calor del verano y el frío del invierno parece que llegan de un día para otro. Y para cuando ya hace 27 grados, muchas veces tenemos aún en el armario las botas y los calcetines largos, con todo lo demás, sin guardar.

Por eso, va bien ser previsor y unas 3 semanas después de haber sacado la ropa de entretiempo, dedicarte a sacar toda la demás ropa de verano, para tenerla a punto cuando ya la temperatura sea veraniega del todo. Hacerlo con cierta anticipación te permite recircular lo que no te hace ilusión, planchar lo que esté arrugado y tenerlo a punto sin que nos pille el toro.

No es fácil y parece un tema ligero. Está claro que no es de vida o muerte. Pero a todos nos gusta ir mejor que peor, y es un pilar más para mantener nuestra imagen personal.

Espero que estos simples consejos te sirvan.

Un abrazo,

Ana

Atractivo: el fallo en el reparto de The Crown 5 y 6

¿Hasta qué punto marca la diferencia el atractivo? ¿Es uno de los aspectos que nos definen?

El reparto de la 5ª y 6ª temporada de The Crown me ha servido estos días para observar sobre algo que nos afecta a todos a diario: la belleza y el atractivo. Nos afecta como portadores (o carecedores) y nos afecta como contempladores.

Empiezo por el tirón de orejas a los directores de casting de The Crown, una serie que destaca en casi cada aspecto y una de las producciones más caras de la historia. En general excelente en cuanto a escenografía, recreaciones, vestuario, casting, guión e interpretación en cada temporada, en las temporadas finales ha fallado en la elección del personajes del príncipe Carlos por un sencillo motivo: ha pasado por alto el factor «atractivo».

En la 3ª y 4ª temporada de la serie, se eligió para el papel del príncipe Carlos al actor Josh o’Connor (imágenes de abajo), cuya interpretación le valió 5 premios de la crítica, entre otros un Emmy y un Globo de Oro. Su certera imitación del lenguaje no verbal como la vocalización, las miradas, la inclinación de la cabeza hacia delante, la gesticulación junto con la caracterización en materia de vestuario y peinado, fueron esenciales para la recreación del personaje. Pero ese éxito se debe también a elementos muy reconocibles del aspecto físico del ahora rey Carlos, en concreto las orejas perpendiculares o el tono rosado de la piel. En conjunto, la similitud entre la persona real y el recreado hacen que el personaje resulte creíble al espectador, y su aspecto resulte coherente con los hechos sucedidos y la personalidad.

Sin embargo, fijémonos abajo en el personaje de las temporadas 5 y 6. Hay un problema. ¿Cuál es?

¿Puede un actor atractivo y de aspecto amenazante hacer el papel de un hombre no atractivo y sensible?

El actor Dominic West hace una interpretación también sublime del personaje. Muy observador de los gestos adaptadores de la manos (siempre tocándose algún dedo o anillo), de los gestos tan idiosincráticos con la boca, también el acento, la postura… Pero por muy buena interpretación que haga West, hay algo que no puede evitar ser incoherente y echar por tierra la comunicación no verbal del personaje: Carlos es feúcho y Dominic West, atractivo. ¿Importa? Importa tanto, que el personaje no es creíble.

Aquí podríamos abrir debate, y los detractores de lo que afirmo pueden traer a colación cantidad de refranes y dichos sobre la subjetividad de la belleza y el atractivo:

  • Beauty is in the eye of the beholder
  • Nada es verdad ni mentira, todo depende del cristal con que se mira
  • O, como una vez me dijo un taxista mayor que solían decir en su grupo de amigos, «¡No hay novia fea!»

BELLEZA, ATRACTIVO Y PROPORCIÓN

Parte de razón hay en esos dichos. A cada cual le gusta lo que le gusta, y la belleza de alguien no solo reside en un conjunto de rasgos físicos sino que la actitud, los comentarios, la voz… todo es cuenta.

Sin embargo, tenemos varias certezas. Por un lado, sabemos que en la belleza la simetría tiene un papel importante. No la simetría total, pues hay estudios que muestran que curiosamente un rostro con una simetría absoluta se prefiere menos que uno con alguna asimetría mínima. Pensad en una ciudad: el centro de Roma con su simetría de alturas de tejados y materiales, resulta mucho más bella al ojo que cualquier centro de otra ciudad en la que cientos de edificios de diferentes alturas, anchos y estilos rompen la armonía. Esto en cuanto a belleza.

Por otro lado, se sabe también que en el hombre, a las mujeres nos suele parecer más atractivo encontrar por lo menos algunos rasgos prototípicamente masculinos, que se deben al dimorfismo sexuel (diferencias entre mujeres y hombres resultantes del desarrollo hormonal): nariz mayor, ojos más pequeños, mandíbula marcada, y todo lo que nos diferencie. Y en la mujer, el hombre prefiere los rasgos más asociados a la juventud (niñez, en realidad) y feminidad, como nariz pequeña, ojos grandes, líneas redondeadas… (A pesar de eso, todos tenemos en mente mujeres y hombres que nos han gustado y que no entraban en esos esquemas, y es genial también.)

Pero lo que he observado es que ni la simetría ni los rasgos del sexo opuestos son suficientes para resultar atractivo o atractiva. Hay algo importante también: la proporción.

En el caso del reparto de The Crown, Carlos de Inglaterra tiene una desproporción clara entre los tercios del rostro. En el estudio del rostro (lo que se llama visagismo) se estudian las proporciones entre las zonas de frente, nariz y boca. En el caso de Carlos, el tercio de la nariz es desproporcionadamente largo respecto a los otros 2: la frente pequeña, la nariz larga, y la zona de la boca otra vez reducida. Y aunque en los hombres la nariz grande suma en el atractivo, me temo que eso sucede mientras se mantengan ciertas proporciones.

VULNERABILIDAD Y DOMINANCIA

Además, Carlos suele tener una expresión facial que transmite vulnerabilidad por la posición de las cejas (con el extremo hacia abajo y el centro hacia arriba, como en la expresión facial de tristeza, vergüenza, empatía…), al menos en muchas de las imágenes que de él se tienen:

En cambio, Dominic West, aunque en su actuación intenta activar los mismos músculos frontales para dar con la misma expresión (de ahí la cantidad de arrugas), sus cejas siguen fruncidas y bajas en el centro igualmente, no logrando esa misma apariencia de vulnerabilidad o afabilidad, sino que su rostro sigue siendo más agresivo y dominante:

De modo que en las temporadas 5 y 6 tenemos un príncipe Carlos atractivo («hot» como he visto que opinaban en medios anglófonos) y dominante. Y por ese motivo… el personaje no resulta coherente. ¿Un hombre tan atractivo, de aspecto recio y dominante, interesado por las flores y atormentado por las relaciones de familia y la opinión de su madre? Veredicto: no creíble.

Con la recreación del personaje de Lady Di, interpretada por Elizabeth Debicki en las temporadas 5 y 6, no hay ese problema: existe equilibrio entre el grado de atractivo de la persona real y la del personaje. El único pero sería la notable mayor delgadez de Debicki (fijaos en brazos y piernas de las imágenes), que añade fragilidad al personaje, quizá algo buscado también.

Si en el caso de la recreación del príncipe Carlos es un fallo el escoger a alguien asimétricamente atractivo, hasta el punto de que cuesta entrar y creerse el personaje y sus actos, ¿hasta qué punto es determinante el atractivo en una persona? La importancia del atractivo, más allá de la belleza, es enorme en nuestro día a día. Esperemos que los defensores de las teorías igualitarias no lo descubran e impongan formas de igualarnos a todos por abajo, como en otros aspectos.

RECREACIONES COHERENTES EN SERIES Y CINE

Para concluir, os pongo otras recreaciones de personajes más acertadas. No solo es importante que se parezcan físicamente sino que el grado de atractivo sea el mismo.

SERIE THE DROPOUT. Amanda Seyfried bordó el pape de Elizabeth Holmes en el biopic The Dropout. El grado de atractivo es mayor en Amanda, pero las conductas extrañas como abrir los ojos desmesuradamente entre otros, hacían coherente el personaje.

ELVIS, EL COMIENZO (2005). Los rostros de Jonathan Rhys-Meyers y Elvis son de partida similares en rasgos y atractivo, aunque Rhys-Meyers resultó algo femenino tras la caracterización debido al mayor contraste del colorido del rostro pues es considerablemente más pálido de piel que el cantante.

ELVIS (2021). Sin parecerse en origen a Elvis Presley, la caracterización de Austin Butler dio buen resultado. Además, Butler se esmeró especialmente en el uso de la voz, algo muy característico de cada ser humano. No solo los rasgos han resultado similares, como la mandíbula más bien afinada, sino la proporción.

Para finalizar, solo deciros que el atractivo se puede trabajar. No se trata de haber nacido con unos rasgos determinados, sino mucho de actitud, de la conducta que tenemos ante el día a día… y la que tuvimos en el pasado.

Saludos,

Ana

Las falsas apariencias, tema transversal en Sound of Freedom

La película pone en evidencia cómo la gestión de la apariencia es clave para conseguir los objetivos, ya sean nobles o perversos.

Sound of Freedom, producida en 2018 y estrenada en 2023 tras un curioso periplo hasta que pudo ver la luz, tiene como doble objetivo explicar:

  • por qué el negocio de explotar niños es mucho más rentable que otros negocios, como por ejemplo las drogas: mientras que la cocaína se usa 1 vez, a un niño lo puedes vender hasta 10 veces al día.
  • denunciar que en el propio Occidente hay un gran mercado de consumidores de sexo con niños, es decir, de pedófilos con medios.

La película hace un llamamiento a la realidad de la esclavitud infantil basándose en la historia real del ex agente de seguridad nacional Tim Ballard, quien logró rescatar de la trata a decenas de niños así como promover la cooperación entre EE.UU. y otros países de América contra el comercio y explotación de niños. Una película sin más pretensión que visualizar la triste temática, representada y producida por outsiders de Hollywood (léase outsiders como una calificación positiva) como Jim Caviezel, Mira Sorvino, Eduardo Verástegui o Mel Gibson.

Tras verla 3 veces en el cine acompañada por diferentes personas, pude empaparme bien de la película y me sorprendí a mí misma analizando una cuestión específica y transversal. Se trata del constante foco puesto en la apariencia, no solo en la imagen personal o entorno, sino en la modificación de nuestro lenguaje corporal habitual para ser percibidos como lo que no somos y poder acercarnos a determinadas personas sin que salten las alarmas. Lo que me hace preguntarme si la apariencia abarca mucho más de lo que habitualmente tratamos.

Si no has visto aún la película, mejor deja de leer para que no te hagamos espóiler, porque si vas a verla la disfrutarás tanto como yo.

Cuando la apariencia se usa para engañar a los demás, ya seas el bueno o el malo

La película subraya en diversas ocasiones de forma explícita el papel que el lenguaje no verbal puede tener en las interacciones. También, vemos a personajes aconsejando a otros personajes sobre cómo moverse, mirar o vestirse. Metalenguaje no verbal. Estos son la mayor parte de los casos:

• El protagonista, que en origen se dedica a detener pedófilos, se acerca a uno de ellos para obtener información, haciéndose pasar por un pedófilo más. Cambia su conducta no verbal dominante habitual por un comportamiento cercano gracias a mantener distancias cortas, el tono bajo de voz, largas miradas de complicidad con la cabeza inclinada y el tacto.

• Una ex modelo traficante que se vale de su apariencia de éxito y glamour para encandilar y engañar a niños y padres. Ataviada con prendas y un estilo elegante propio de Madison Avenue, transmite lujo y fiabilidad a esas familias que sueñan con una oportunidad sana de sacar a sus hijos de la pobreza.

• Niños a los que se les enseña a posar mirando a cámara con un punto entre cercano y desafiante. Niñas a las que se les pinta los labios y se les muestra cómo usar el pelo como reclamo y modificar la postura, dejando de lado su candor infantil.

• Al agente Tim Ballard, que aterriza en Cartagena (Colombia) con la intención de encontrar a una niña concreta entre traficantes, lo primero que le recomienda otro rescatador de niños es que abandone de inmediato su aspecto de «anuncio de Banana Republic» y se ponga lo que lleva cualquier turista que busca relajadamente «acción» con niños en esas tierras: unas chanclas, bermudas y camisas estampadas abiertas a medio pectoral.

Pero una camisa de flores y unas chanclas, por sí solas, no van a bastar para impresionar a mafiosos que lo que quieren es oler a pasta. ¿Alguien había dudado de que los espacios físicos donde desarrollamos nuestra vida (el coche, la vivienda, el club, el despacho)… hablan de nosotros, o si son falsos, cuentan buenas mentiras de nosotros? Tim Ballard lo sabía y convenció a sus aliados de que pagasen altas sumas para alquilar islas y mansiones, e impresionar así a los malos. Y si pensáis que se trata de malos muy tontos… en absoluto. Especialmente con personas a las que no conocemos, ¿quiénes no nos hemos fijado y fiado de las apariencias (ciertas o atrezzo) para formarnos una opinión?

• Pablo, el personaje que interpreta Eduardo Verástegui y que financia los planes de Tim Ballard, dedica un buen rato a ensayar cómo saludar a la guapa traficante para crear una buena primera impresión. Por un lado parecer un millonario pedófilo creíble, y por otro emplear con ella seducción (mirada intensa, hablarle bajo al oído) y persuadirle así de que traiga niños a su isla. La seducción es un camino corto para convencer.

• Los traficantes exhortan a los niños a que cambien sus expresiones temerosas y anden ligeros y sonrían para no defraudar lo que esperan sus clientes.

Parecer lo que no somos y aparentar el estado de ánimo que no tenemos es algo que hacemos con frecuencia. En este largometraje es interesante cómo esos cambios pasan a formar parte de la trama y el guión.

Como profesionales, nuestro esfuerzo por cuidar las apariencias no debería ir en dirección de simular lo que no somos, es decir a mentir, sino lo contrario: asegurarnos de que estamos mostrando a nuestro entorno nuestro conocimiento, know how, profesionalidad, etc.

Con frecuencia, nuestra apariencia se queda corta y le va bien un refuerzo, ya sea en cuánta pasión pongo al presentar mis servicios, si me visto acorde a la profesión, si las redes cuentan lo mismo de mí que cuando hablo en persona. De vez en cuando va bien revisar si sigue habiendo esa necesaria coherencia entre lo que soy y lo que aparento.

Y para finalizar, del reparto destaco el papel que interpreta Cristal Aparicio (a su vez una niña rescatada de las redes de explotación infantil), quien borda la expresión corporal y facial y convierte sus escenas en momentos de gran credibilidad emocional y su consiguiente impacto en el espectador.

No hace falta que os diga que os recomiendo enormemente la película (si tras este post os queda aún misterio para verla) por valiente, por ir a contracorriente y porque os hará pensar.

Abrazos,

Ana