Debate a 6

Debate a 6: el atuendo de Rufián y Arrimadas que restaba potencia comunicativa

¿Importa lo que llevamos puesto encima para desarrollar nuestro trabajo? Sí y en muchos aspectos. Uno de ellos: se logra una comunicación eficaz sumando la apariencia a nuestra estrategia. La clave, la coherencia. La coherencia es en comportamiento no verbal la clave a casi todo.

No pude ver en directo el debate a 6. Al día siguiente de verlo, nada más abrir los medios en mi teléfono antes de levantarme de la cama, me llamó la atención el atuendo elegido por Arrimadas y por Rufián. O por sus asesores, lo cual sería un poco preocupante.

Debate a 6 2019

Irene Montero (Unidas Podemos), María Jesús Montero (PSOE), Aitor Esteban (PNV) y Cayetana Álvarez de Toledo (PP) fueron coherentes con la imagen que suelen presentar (con variaciones a veces, claro), y alineados también, y esto es importante, con la imagen general del partido. Si no los conociéramos, cualquiera de nosotros hubiera podido adivinar, solo por su apariencia, a qué formación pertenecen. Y eso es algo positivo desde el punto de vista de la creación “de marca” y de la comunicación.

Irene Montero acudió con un aire desenfadado y juvenil, con zapato plano; sí que hubo una intención de ir más formal al ir de negro, y con un maquillaje clásico para destacar los rasgos, más propio de los presentadores del telenoticias. Pero entre el zapato plano y la chaqueta mostaza de toque rústico, su apariencia era totalmente coherente con lo que suele llevar.

La ministra Montero acudió de rojo corporativo, que no suele faltar entre las ministras socialistas en los eventos importantes en los que hay medios audiovisuales. La chaqueta, de líneas desestructuradas e innovadoras; el calzado, más bien de día, con un aire intelectual al llevar cordones y tacón medio. Los complementos también eran modernos, de aire no clásico (fuera perlas y piedras, y poco oro), sin conjuntar y que haya mucho: pendientes, anillos, pulseras… Orgullosa de los rizos y sin retoques estéticos aparentes.

Aitor Esteban con traje de corte clásico, cuello de la camisa abierto, actual, y corbata oscura y sin brillos. El peinado, clásico total: algo de melena y raya al lado. Podría pasar por cualquier político del PP también, y es que comparten algunos aspectos de la ideología.

Y Álvarez de Toledo con un look sobrio-serio logrado a partir de colores oscuros y líneas alargadas que recorría sus rasgos corporales. Sobrio además por ausencia de joyas destacadas. Bastante en línea con cómo suele vestir, y en línea también con otros canales expresivos como son su tono de voz y los argumentos que esgrime.

Y vayamos por fin a Arrimadas y Rufián…

Arrimadas: me pregunto quién le aconsejaría que llevara a un debate político serio tal chaqueta. Por partes: el color rosa chicle, por un lado es potente al ser un color saturado, pero no deja de ser rosa, color asociado al mundo infantil, a lo cándido, a lo divertido y gracioso. Seguramente Arrimadas no quería identificarse con ninguno de esas cualidades en el debate. En cuanto a la estructura: es correcta porque es una chaqueta estructurada, de líneas rectas que dan sobriedad, pero era una chaqueta de tamaño desproporcionado, ya que su cuerpo es más bien menudo. No transmitía la seriedad necesaria para este debate; no estaba alineada con la posición que defiende, y no dejaba traslucir su gesticulación. Solo se veía chaqueta. Algo similar pero en un tono gris claro o marfil hubiera ido mejor. En estos casos, el toque juvenil y divertido hay que dejarlo para una pulsera.

Y quien se lleva la palma es sobre todo Gabriel Rufián. ¿De qué iba vestido Rufián? ¡De Santiago Abascal! Pero si Rufián siempre suele vestir acorde con el estilo ERC: color negro, verdes oscuros, beiges… Camisetas, cuellos modernos… A veces incluso uno pensaría que hasta comparte armario con Tardà.

Rufian y Tarda

Gabriel Rufian estilo Rufian imagen personal Rufian ropa

¿Por qué ir al debate con americana azul marino y camisa blanca? ¿Por qué este aire conservador-clásico, que suele ser el básico de PP, Vox y Ciudadanos? Además, no solo rompe con la estética ERC sino que busca una seriedad que no está acorde con el resto de su expresión, por lo que la incoherencia se hace más evidente. La gesticulación de Rufián es poco elocuente e incluso resulta algo pueril: suele emplear el mismo gesto, la enumeración con los dedos, para estructurar y presentar las ideas. Por otro lado, incluso comete errores léxicos, por ejemplo “prejuicios” en vez de “perjuicios”. Todo esto pasaría mejor con una chaqueta moderna, como ha llevado tantas veces, que simplemente resalte su juventud y su estilo particular.

Como conclusiones: la imagen personal cuenta. Si queremos conseguir que la apariencia sume y seamos más eficaces comunicando, debe haber alineación entre lo que somos, lo que representamos, y cómo comunicamos. Con la ropa/complementos/peinado, lo tenemos fácil para construir una imagen coherente y sumar potencia. Tanto en nuestro ámbito profesional (sobre todo), como en el personal.

Porque la autenticidad es un valor no solo para valientes, sino que además se percibe a la legua.

Un cordial saludo a todos,

Ana

 

 

 

Ana de Puig

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