la verdad increible deteccion

La verdad increíble: la urticaria nos mide como detectores de mentiras

¿Qué tal se te da detectar la mentira/verdad en tiempos reales? Con mucha ilusión os comparto un proyecto en el que participé hace poco y que al mismo tiempo fue todo un reto y una oportunidad. Se trata de escuchar a unas personas hablar unos segundos y decidir quién miente y quién dice la verdad. Quién es realmente afectado de urticaria crónica y quién no. El resultado se muestra con colores al final: los que se iluminan en rojo sí decían la verdad y los que lo hacen en azul mentían.

Empezamos por ver el vídeo y luego vemos las CLAVES esenciales sobre detección de la mentira.

¿Cómo se te ha dado? ¿Cuántos has acertado? Cuando me propusieron desde Novartis y McCann colaborar en esta campaña para dar a conocer la urticaria crónica, me pedían que hiciera como has hecho tú, y aplicando mis conocimientos sobre la detección de la mentira. Me pareció un proyecto muy apetecible porque, aunque sabía las limitaciones del formato, era un reto en toda regla y además muy motivador poder contribuir en una iniciativa que lo que busca es hacer más visible una enfermedad que padece nada menos que el 1% de la sociedad. ¡Así que me tiré a la piscina con mucho gusto!

Esta campaña entraría de lleno en lo que es la detección de la mentira en el ámbito clínico. Quizá os preguntéis qué relación puede haber, pero es esencial. Pensad en aquellos profesionales que deben evaluar a un enfermo (o supuesto enfermo) que pide la baja permanente; en aquellas personas que piden una indemnización tras un accidente, una catástrofe o tras un atentado. Son fraudes que se dan con más frecuencia de la que nos podemos imaginar, y es un contexto en el que la mentira juega un papel importante, el lenguaje no verbal también, y los conocimientos en ambos campos se unen. En general, la detección de la mentira y el comportamiento no verbal van de la mano.

El ámbito clínico y el comportamiento no verbal son pareja indisoluble también a la hora de un buen diagnóstico. Un médico atento a escribir en el ordenador lo que dice verbalmente el paciente se pierde mucha información: por ejemplo intensidad, preocupación, miedo, enfado, frustración, ansiedad, ubicación del dolor… elementos importantes para el diagnóstico y para el trato en el plano humano, relacional.

Recuerdo una vez en la que fui 3 veces a la consulta del pediatra porque mi hija de pocas semanas tenía mucha tos. Por lo que yo explicaba verbalmente, y como justo en ese momento el bebé no tosía, me mandaba a casa diciendo que estaba todo ok, pero yo volvía al día siguiente insistiendo. Hasta que en la tercera vez decidí directamente representar las toses y los vómitos, con ruidos, quedándome roja al toser sin respirar, y doblándome por la mitad. Tal como hacía el bebé en casa. Entonces me mandó directa al hospital de niños de Barcelona con una nota para urgencias para la prueba de la bronquilitis, habitual en Barcelona en los meses fríos pero algo nada desestimable en un bebé recién nacido.

¿No me creyó las primeras veces? Seguro que algo, pero las explicaciones verbales no fueron suficientes. En cambio, lo no verbal fue lo definitivo.

Por eso es esencial que sea un médico especialista el que haga el reconocimiento al enfermo que pide una baja, una indemnización, hable de una enfermedad que puede estar empezando… Porque es él quien conoce los síntomas de tal o cual enfermedad o trastorno, y puede decidir si ese enfermo probablemente dice la verdad o no, si cuadran los síntomas con tal o cual patología, etc. Y es esencial la escucha, una escucha con los ojos también.

Precisamente, en el caso de mi participación en esta campaña de la urticaria mi principal escollo para la detección de la mentira/verdad era que desconocía la enfermedad. En un inicio pensé en documentarme antes de ir al rodaje, en visitar a dermatólogos especializados, en meterme en foros de pacientes. En definitiva, en hacer el trabajo de investigación que llevo a cabo en un proyecto nuevo. Pero finalmente lo descarté porque quise que fuese real: ver cómo un afectado de urticaria me sorprendería o dejaría de hacerlo si me lo encontraba en una conversación natural, como un compañero de trabajo, un amigo o un vecino.

Me habían explicado antes del rodaje que muchas veces los pacientes de urticaria se ven en una situación en la que su credibilidad es cuestionada. Los síntomas pueden ser tan repentinos e intensos, que por ejemplo si se ven obligados a cancelar una cena en el último momento, la gente no les cree, piensan que se han inventado cualquier excusa para no acudir. De modo que me planté en el rodaje dispuesta a vivirlo tal como es para ellos. Y eso fue lo que sucedió. Cada una de las historias fue tan sorprendente, tan poco conocida por mi parte, que desde luego dudaba. Sobre todo que una se imagina que la urticaria son solo ronchas y habones en la piel, y sin embargo afecta a otras cuestiones como la fotosensibilidad, los cambios de temperatura, hinchazones tan intensas que deforman partes de la cara hasta el punto de que no te dejen subir a un avión por no parecerte a la foto del pasaporte. Y como estas vivencias reales de la campaña, ¡hay muchas más!

Siendo además que afecta a un 1% de la población, si conociéramos más los efectos de la enfermedad estaríamos familiarizados con ella y los afectados no tendrían que verse en la situación de pensar “a ver si me van a creer o no cuando cuente lo que me pasa”. Si se normalizara, sería como hablar de una gripe, que no hace falta que el que tiene gripe tenga que entrar en detalles específicos. Para que no tengan que esmerarse en gesticular y representar su enfermedad, como tuve que hacer aquel día yo con el pediatra para que me creyera. Desde luego, es una situación en la que la verdad puede ser increíble, y ese es justamente el título de la campaña: “La verdad increíble”, con un formato muy cañero y un planteamiento muy original que toca de lleno en la verdad y la mentira.

Por otro lado, en la detección de la mentira no solemos trabajar cara a cara, sino que trabajamos con grabaciones que analizamos en slow motion, pero en muy slow motion, y aplicamos un protocolo en el que vamos cotejando el lenguaje verbal y el lenguaje no verbal, agrupamos datos y sacamos hipótesis y conclusiones. Y al final, si es un mentiroso muy avezado decimos: “probablemente es un discurso engañoso” o “probablemente dice la verdad”. Hay mentirosos muy primerizos y entonces es más fácil. Aunque del mismo modo sentenciamos con el “probablemente”.

Otra dificultad con el que contaba es la duración de las intervenciones. Apenas duraban unos segundos, y lo que pude hacer es contrastar si señalaban a alguna parte del cuerpo concreta que coincidiera con su descripción, etc. Sin duda eso ayuda. Pero si nos vemos en la tesitura de saber si alguien dice la verdad o no, tenemos que poder contar con una interacción de cierta duración.

La detección de la mentira cara a cara en directo se puede hacer si se tienen datos, pruebas materiales específicas, y se prepara una entrevista de antemano de forma estratégica para poder contrastar lo que se dice con las pruebas que se tienen. Esto es algo que se hace en las entrevistas policiales y, no me cabe duda, ¡también en los cuestionamientos entre miembros de la pareja! Se trata de dejar hablar y guardarse el mostrar pruebas para el final. Buscar un embudo, en definitiva, y seguir haciendo análisis del lenguaje no verbal.

¡Pero lo verbal también cuenta al detectar mentiras! En este caso concreto, si os fijáis, todos los que sí son pacientes de urticaria hablan de experiencias, vivencias. Cuando se miente, es muy difícil hablar de algo que no se ha sentido, vivido… Por lo que si hay sentimientos o experiencias, ¡atención, puede ser verdad! Es un indicador al que hay que estar atentos. Esa fue mi “gran” aportación como experta 🙂

En fin, queridos lectores. Ya veis que la detección de la mentira es todo un mundo lleno de matices y con aplicaciones variadas, con estrategias diversas según el contexto. Recopilo las claves dichas hasta ahora en una situación similar:

CLAVES DETECCIÓN MENTIRA CARA A CARA:

  • cotejo discurso verbal y no verbal
  • escuchar atentamente
  • ser conocedor del contexto, la situación (esencial)
  • interacción de al menos varios minutos
  • haber preparado bien la interacción, las preguntas, y que parezca espontáneo
  • muy pro: reservarse las pruebas para el final

En este caso de la campaña, me gustó mucho poder participar junto a pacientes, actores y otros profesionales con los que pasé muchas horas juntos y junto a los que aprendí sobre la urticaria crónica, las vivencias de los afectados y las reacciones de los demás, y la fortaleza de convivir con esta dolencia. Os dejo el enlace a la campaña completa, y el enlace a la Asociación, con muchas iniciativas que pueden interesar a personas afectadas que conozcáis.

Web de la campaña “La verdad increíble”

Web de la Asociación de Afectados por la Urticaria Crónica

Un placer haber podido participar en este proyecto, una suerte haber conocido la Asociación de Afectados por la Urticaria Crónica (AAUC) y en especial el rato que pude intercambiar opiniones en el plano personal con su presidenta, Mª Antònia Gimeno; un gusto trabajar codo con codo con los profesionales de Novartis, McCann y Blur, al pie del cañón para que todos los que participábamos estuviéramos a gusto durante el rodaje.

Espero que os haya interesado cómo la detección de la mentira está presente también en la enfermedad y el ámbito médico.

Un cordial saludo a todos,

Ana

 

Ana de Puig

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