Marketing emocional. Renfe se sube al tren

Quiero ayudaros a desterrar la idea de que dejarse llevar por las emociones es de débiles. Aunque filosófica y socialmente se ha priorizado siempre la razón sobre la emoción, la una no puede vivir sin la otra. En mis formaciones, empiezo siempre destacando desde un enfoque científico y práctico el vital papel de la emoción en la vida diaria. Para no andarnos con rodeos: por ejemplo, una de las razones de la existencia de las mentiras piadosas es la empatía y la compasión. A quién no le han preguntado algo similar a «¿me ha salido bien la paella?»; decidir responder que sí

Día Mundial de la Gentileza. Pasa tu conducta al plano consciente

¡Feliz Día Mundial de la Gentileza! (Por ayer 13 de noviembre) La amabilidad, esa actitud tan prosocial y que a nadie molesta. Casualmente, en mi caso tuve un día de plantarle cara a todo, por llamarlo de alguna manera; es decir, la gentileza podía haber brillado por su presencia un poco más. Analizando, tuve varias reacciones propias de la frustración, que ya sabéis que es una emoción compleja, derivada da la emoción básica ira, y conlleva parte de su repertorio conductual. En mi caso ayer, cierta agresividad en el tono y en la mirada. Somos constantemente y de forma inconsciente

Mejora tu empatía en tiempos de coronavirus

¿Te has planteado si eres una persona empática y si lo eres mucho o poco? Sea cual sea tu respuesta, hoy te traigo un reto: ser capaz de llevar más lejos tus niveles de empatía. Si algo ha traído el coronavirus a nuestras vidas es cambios tangibles: teletrabajo, ertes, mascarilla, distancias, aforos, restricciones… Y también cambios menos perceptibles pero que afectan a nuestro día a día, como es el caso de la comunicación no verbal (lo comentamos en este post anterior) o las emociones y estados de ánimo. CONTEXTO ALTAMENTE GENERADOR DE EMOCIONES De repente tenemos que lidiar con normas nuevas que se nos imponen

Lenguaje no verbal después del Covid

¿Cómo nos relacionaremos mientras siga latente y presente el Covid-19 en nuestras ciudades? Llevamos ya 2 meses desde que empezamos en España una situación nunca vivida antes y seguro que la mayoría de nosotros nos hemos «resignado» y adaptado como mejor hemos sabido a las nuevas circunstancias, un cambio que ha afectado a la práctica totalidad de los diversos ámbitos de nuestra vida. Esto en cuanto al presente. ¿Y en el futuro inmediato? Una bola de cristal no tenemos, ni tampoco sabemos con exactitud qué nuevas normas se aprobarán, pero sí podemos intuir que mientras no se erradique el Covid-19 algunos

Carteles electorales. Los que no emocionan pierden.

Carteles electorales de menor impacto emocional. Así los podemos definir desde el punto de vista que analizamos estos días previos a las elecciones del 10-N. Si bien veíamos en el post anterior cómo Podemos, Vox y Cup recurren al corazón y conectan al instante, los carteles de PP, PSOE y Ciudadanos se quedan a medio gas y resultan, en términos coloquiales, flojillos. Y el de Más País simplemente está fuera de la semiótica electoral, en mi opinión. Recordamos cómo lo emocional está en el fondo del proceso de toma de decisiones (no existiría el razonamiento puro), por lo que aquellos carteles

Carteles electorales 10-N. Ganan los emocionales.

La política está plagada de campañas de márketing. Al final, en mayor o menor medida los partidos trabajan un producto que busca compradores, el voto en las elecciones. Y ese producto se plasma estos días en los carteles electorales que veremos en las calles y, nos gusten o no los partidos o los candidatos, acabaremos por verlos, fijarnos en ellos, abstraer ideas y sensaciones. ¡En campaña hay tanto digno de análisis! Hoy vamos a centrarnos en algo que puede ayudar a decantar el voto: el factor emocional en los carteles. Sí, porque los elementos emocionales bien empleados funcionan como imanes, nexos, redes, conectores… y la lista

Sentir y expresarlo, un crimen de siempre que se acaba

«¡Pues a la porra con el barco!», «¡El fabricante de este barco es tonto!» y más expresiones del estilo oía que iba diciendo a grito pelado una de mis hijas el día después de Reyes al intentar montar un barco pirata XL de Lego. Tiene 9 años y el barco es para 14; anda que también los Reyes… Y ahí estaba, avanzando despacio y lidiando a tortas con la frustración. Aunque un poco víctimas, todo sea dicho, también es una reacción natural porque cuando algo se interpone en la consecución de una meta, cuando el objetivo se frustra, aparece la ira. Pero claro, nuestra reacción como padres suele